viernes, 18 de abril de 2014

Adios Gabo, adios Genio

Acaso y como siempre dijiste, la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla. Acaso y la vida que viviste y la que contaste, haya sido para todos, un hermoso paseo por esta línea del tiempo y de la historia, que la escribiste, con la paciencia del eterno viejo, en la soledad de tu cuarto con 28 letras del alfabeto y dos dedos como todo tu arsenal. Obra y leyenda que permanecerá para siempre en cada palpitación del sentimiento y en cada renglón de una historia viva para siempre.
Acaso y si pensabas que la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado, hoy nos cuesta digerir esta partida, porque se hace frágil la nostalgia y el corazón no entiende de distancias, se hace difícil sobrellevar la congoja, porque la tristeza resulta siendo un sable que se encaja en la garganta y rasguña las entrañas.
Acaso y si cuando escribiste que la peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener, te referías a ti mismo, a tu inspiración que guardaba eterna compañía. A esa improvisada iluminación que llegaba a tus dedos casi sin darte cuenta. A esa increíble forma de decir lo que se siente y que de pocos se fue haciendo esquiva, cuando empezaste a decirnos adiós en silencio. Fuiste el genio que escribía desde las nueve hasta las tres de la tarde, dizque para mantener el brazo caliente, cuando en realidad era que no sabías qué hacer por la mañana.
Acaso y hoy se sienta más real que nunca, que ningún lugar en la vida es más triste que una cama vacía. Acaso y porque es la tuya, la que ya no albergará tu descanso. Ya no será el lugar donde los sueños se hacían alucinaciones en carne viva, donde hoy solo yacen los inmortales recuerdos del genio que reinvento el lenguaje, que fundó un mundo extraordinario donde la prosa más bella, los personajes inverosímiles y la conciencia de la historia se convirtieron en alimento del alma.
Adiós Gabo, genio de la literatura, nos enseñaste a vivir con el amor en los tiempos del cólera, nos contaste la historia de tus putas tristes, nos dejaras cien años de soledad y tristeza, pero entendemos que esto solo ha sido la crónica de una muerte anunciada, que ha llegado en una mala hora, pero que se entiende, porque quizás, solo los genios pueden darse el lujo de escoger, hasta el día de su muerte.

 

lunes, 6 de enero de 2014

Y un día creciste


Y un día creciste, casi sin darnos cuenta, casi sin poderlo creer aún
Si fue ayer cuando secaba tu cuerpecito húmedo después de bañarte
Besaba tus pies y jugueteaba con tus deditos en mi boca y tu reías sin parar
Si fue ayer cuando dormías en mi pecho y yo soñaba escuchándote respirar
Le agradecía a Dios en silencio por ese milagro de vida, por sentirte cerca
Quería que ese momento se hiciera eterno, que nunca se pudiera terminar.

Y un día creciste, cuando menos lo imaginaba, cuando menos lo pensamos
Cuando aún recordamos, esos momentos inolvidables cuando fuiste pequeño
Cuando eras el dueño, de esas sonrisas cautivadoras que alegraban mi corazón
Aquel día que lloré de emoción, cuando te escuché decir “papá” o tus primeros pasos
Y esos lindos abrazos que me regalabas cada vez que regresaba cansado de la oficina
Tu sonrisa era mi mejor medicina y tu alegría era cada día mi razón para poder vivir.

Y un día creciste, y fuiste dejando los juguetes, para cambiarlos por una guitarra
La música se fue adentrando en tu alma y te fue haciendo demasiado sensible
Porque hiciste posible que un pensamiento se haga canción con una tonada rockera
Empezaste a ver el mundo a tu manera y descubriste que existen otros lugares
Donde hay otros cantares, se habla diferente o existe una forma de vivir como quieres
Porque eres como eres y de esa manera tú quieres, que todos te miren distinto.

Y un día creciste y te hiciste hombre, acercando esa la lejanía que nunca aceptamos
Y será porque nunca nos preparamos, para admitir que el tiempo se pasa de prisa
Que nos cuesta aceptar con una sonrisa, que los hijos no son nuestros, son de la vida
Y existe la lección aprendida, que aunque estén con nosotros, no nos pertenecen
Que aunque quizás lo merecen, podremos abrigar sus cuerpos, pero nunca sus almas
Porque ellas viven en esa casa del mañana, esa casa que nunca podremos visitar.

Pero un día creciste, te hiciste grande y dejaste atrás la etapa del crecimiento natural
Ahora para tu vida será normal, que empieces a forjar cada día tu crecimiento personal
Tienes otro papel en la sociedad, que ahora te medirá, por tu grado de responsabilidad
Pero un día creciste, me hice más viejo y tú te llenaste de juventud apresurada
Yo tengo la vida cansada y tú la vida nueva, yo tengo la experiencia, tú la esperanza
Desde hoy empiezas a generar tus propias vivencias, porque ya eres mayor de edad.

Se han pasado 18 años desde aquel día en que llegaste a mi vida y me la cambiaste por completo

Gracias por existir hijo querido...






 

martes, 31 de diciembre de 2013

La maleta de la nostalgia


El año 2013 camina por la playa del recuerdo como perdonando el tiempo, el último día se acerca y se va llevando su equipaje. Que rápido se pasó el tiempo, sin darnos cuenta se va desglosando el último día del calendario, poco a poco se va extinguiendo este cúmulo de recuerdos, de vivencias y tantas cosas apreciables, tantas cosas que nos han dejado huella y que nos van marcando un nuevo destino. Tantos momentos que se hicieron gratos, inolvidables y tantos instantes de recuerdos ingratos que nos enseñaron algo, que nos dejaron aprender a través del dolor.
El año 2013 camina cada vez más lento, sus pasos se van perdiendo en la arena y se va haciendo pesado su andar, carga una maleta de vivencias, tiene demasiadas cosas perdidas, algunas otras son lecciones bien aprendidas y la mayoría son memorias de buenos momentos. Lleva en la mano una valija con los deseos extraviados y otra con los sueños cumplidos, algunas hojas sobresalen, tienen escritos mucho deseos y algunos destinos, unos están tachados como meta cumplida, otras aún han quedado como materias pendientes.
La maleta de la nostalgia es la que tiene más cosas y enseres, en ella hay muchas fotos, de gente amiga, de seres queridos, de seres encontrados y de seres olvidados. Muchos recuerdos que se han perennizado en una imagen, muchas anécdotas que han quedado eternizados en la memoria, algunas muy tiernas, otras que provocan alegría y no muchas que producen una tristeza que logran hacer escapar una lágrima traviesa. Hay de esas fotos que perennizaron un acontecimiento trascendental, algo que marcó nuestras vidas, algo que se llevó el tiempo, junto a nuestros años, a nuestro diario caminar, pero que permanecen allí guardadas y nos conmueven el alma cada vez que las volvemos a mirar.
 
El año 2013 va perdiendo su mirada en el horizonte, va enterrando los pies en la arena y dejando caer la mirada, las olas nuevas mojan sus ropas viejas, la brisa empaña su rostro disimulando su melancolía, el viento se lleva algunos papeles perdidos de su maleta de la nostalgia que ha empezado a cargar, pronto deberá partir para siempre, pronto será un olvido, pronto será solo recuerdo, cuando las 12 campanadas hayan empezado a sonar…
 

sábado, 11 de mayo de 2013

Por mi Madrecita

Hoy como cada noche, he reposado mis rodillas y unido mis manos, para hablar con Dios. Y en mi rezo diario, le he vuelto a pedir por ti. He vuelto a rogar porque ese tiempo mezquino que me regala migajas de espacios, se haga sensible para brindarme la oportunidad de poder verte más seguido, como antes, como siempre. Para que mis días se hagan complementarios con ese compromiso que hoy acompañan a mis propias responsabilidades y hacen que la distancia se haga más sentida y agobie mi melancolía.

Hoy he rezado por ti, recordando aquellos tiempos idos, cuando aún pequeñuelo, posabas tu mano sobre mi cabeza y un beso en mi frente era un regalo divino. Por esa tranquilidad que me brindaba tu regazo. Por esa obsesiva forma de ser siempre buena y condescendiente, a pesar de mis tantas travesuras y errores que supiste sobrellevar con entereza. Por tantos yerros de perturbado adolescente, por tantas cosas que no supe valorar a tiempo y que tardé tanto en darme cuenta de su real valía. Por esa fortaleza que logro enmendar mi rumbo, cuando era un potro desbocado y mis miedos y temores, lograban confianza en tus abrazos, tus caricias y tus sabios consejos.

Hoy he rezado por ti, porque te he imaginado más triste que otras veces. Quizás porque los años se han hecho crueles contigo y han castigado tu nostalgia. Porque a pesar del tiempo, no pudiste llenar ese vacío que dejó el viejo, tu aliado y cómplice que te ayudaba a mitigar esa soledad que te produjo la partida de tus hijos, cuando debieron aceptar el designio divino de fundar su propia familia. Aquel día de junio, en que el destino feroz vino disfrazado de muerte, te dejó el alma hecha jirones y aún no has logrado sanar bien la herida.

Hoy he rezado por ti, porque te he imaginado más afligida que otras veces. Con los malestares que te hieren el cuerpo, te dañan el espíritu y te resquebrajan el corazón. Tu fortaleza se ve cada vez más endeble y tu fuerza se hace débil. Tus ojitos de ángel, han ido perdiendo su brillo y su color. La profundidad de tu mirada se ha ido disipando en una silueta vagabunda y tus pasos se han hecho pausados y cansinos. Me duele ver que los años implacables, te han golpeado demasiado, la angustia por aceptarlo y la impotencia de no poder luchar contra la ley de la vida, me causan un dolor profundo en el pecho.

Hoy he rezado por ti, recordándote cada vez que voy a visitarte y regocijas tu nostalgia, acariciando mi cabeza, abrazando a tus nietos, como refugiando tus recuerdos de mis años y compartimos alguna lágrima traviesa. Por cada despedida, en que siento que puede ser la última y cuando levanto la vista para mirarte, distingo tu silueta que enmarca tu rostro de ángel, el viento jugueteando con tu cano cabello y tu sonrisa limpia, radiante y sincera. Tus ojos ya no distinguen en la distancia, pero yo puedo ver que aún permanece esa dulzura que irradia tu mirada vigilante que subyuga mis sentimientos. Esa mirada que logra que en la lejanía, pueda seguir mirándote, a veces peleado con el tiempo, otras con la ocupación de mi propia existencia y casi siempre, con la cansada rutina, que ya no me deja poder abrazarte tan seguido.

Hoy he rezado por ti, rogando que el Todopoderoso escuche mis plegarias. Que mitigue tu dolor y que aleje tu angustia. Que aunque la vida y el tiempo deben seguir su marcha, me brinde la oportunidad de seguir teniéndote cerca de ti y de mis hermanos. Que me regale la dicha, de cuando me sienta nostálgico y levante la mirada, siempre pueda verla allí, imperturbable, con su sonrisa llena de amor y ternura, esperando por mí, para brindarme su refugio como cuando niño, para hacerme sentir que a pesar del tiempo y la vida misma, sigue tan presente y viva, en el alma y en el corazón.

Hoy he rezado por ti, rogando que el Todopoderoso alargue el tiempo, para que cada vez que mire aquella ventana de la nostalgia, se abran las puertas y la vea aparecer con sus brazos abiertos, a recibir este amor inmenso que guardo dentro y que perdurará la vida entera. Porque un solo día no basta para enaltecerla y glorificarla; Mi Madre querida.

Hoy le he rezado a Dios y le he rogado, POR MI MADRECITA.





lunes, 31 de diciembre de 2012

Mi mejor y eterno deseo

Este año 2012 ya se va despidiendo con aires de nostalgia
Y como por arte de magia, empezamos a generar los buenos deseos
Se vienen a la memoria pasajes y vivencias que nos acompañaron
Momentos gratos que nos alegraron y de los otros que hirieron el alma
Algunos que nos dieron la calma y otros que nos causaron estragos
Pero fueron los aciagos, los momentos que hicieron fuerte el corazón
Aquellos que con justa razón, nos demuestran de que estamos hechos.

Poco a poco se va extinguiendo, lo que queda de un año más vivido
365 días compartidos, con gente que conocimos o aprendimos a conocer
gente que nos hizo entender, cuan importante resulta nuestro afecto
y donde el regalo perfecto, no tiene ningún tipo de valor material
gente que nos enseñó que los años nos brindan experiencia valiosa
Pero también hacen la vida hermosa, porque aquilatamos sabiduría
Gente que dijo volvería, con la que caminamos y la que no volvimos a ver
Pero es por esa gente que pudimos entender y cerciorándonos en el camino
Que algo tuvo que ver el destino, para que nos pudiéramos encontrar.

Hoy q vamos fijando la mirada en el horizonte de un nuevo año venidero
No quiero que sea recién Enero, para expresar mi mejor deseo de prosperidad
Porque siempre exista una oportunidad, para compartir felices momentos
Que tengamos el corazón contento y encendido el sentimiento sincero
Que el amor por la familia sea el primero e intentar ser auténticos por devoción
Que nos acompañe siempre la razón, para poder doblegar al pesimismo
Que empecemos el cambio por uno mismo y seamos súbditos de la gratitud
Recordar que nuestra mejor virtud, está dentro de nosotros mismos.

Es mi eterno deseo, porque siempre nos acompañe el bienestar
Que nuestro afecto siga sin cesar y existan momentos de alegría y emoción
Vivir intensamente con el corazón, cada momento de nuestras vidas
Porque el tiempo tirano juega con el corazón y se lleva nuestros años aprisa
En cada cumple vamos escondiendo la risa y tiene un espacio la preocupación.

Que Dios derrame su bendición y nos brinde por siempre la fortaleza
Para superar las dificultades con entereza, teniendo cerca a los que nos quieren
Aquellos que a su lado nos tienen y por los cuales luchamos cada día.

Hagamos un brindis por este año que se va y nos deja vivencias valiosas
Experiencias hermosas y la esperanza que el próximo será mejor
Salud por todas las cosas vividas y las que nos falta por vivir.

Un venturoso nuevo año.



viernes, 27 de julio de 2012

Décima en Rojo y Blanco

Desde la costa hasta la sierra
de la selva su último rincón
los peruanos con emoción
saludan el amor por su tierra
enarbolando su bandera
En esta fiesta nacional
un sentimiento emocional
que desborda las fronteras
los pueblos y regiones enteras
unidos en un solo corazón

Suenan los acordes
de nuestra música peruana
la que en el mundo tiene fama
Y es orgullo de nuestra nación
Se suelta una sabrosa marinera
Una zamacueca y el ritmo del cajón
Una frase se hace un poema
Y una décima se hace canción

Hoy cada peruano orgulloso
En este nuevo aniversario patrio
saluda feliz en su calendario
el vivir en este país hermoso
donde se cocina y se come sabroso
y se brinda con pisco original
el ceviche, su plato de bandera
que disfruta la gente entera
con su Inca Kola, de sabor nacional

Hagamos un brindis por todos los peruanos
Por Machu Picchu y toda su grandeza
Por nuestra tierra, su gente y su nobleza
Por la unión de todos como hermanos
Codo a codo, mano a mano
Hagamos una devoción de nuestro trabajo
vistamos el alma con el traje de la confianza
Pintemos nuestras caras de color esperanza
Y gritemos juntos VIVA EL PERU CARAJO!

domingo, 17 de junio de 2012

Yo soy, PADRE

Entendí que era una bendición del cielo y la forma por la cual logré la realización máxima como ser humano y que debía asumirlo con responsabilidad. Mi fui dando cuenta que era una tarea de aprendizaje diario en la vida, que cuesta sacrificio y esfuerzo, a sabiendas que es una carrera en la cual, nunca terminaré de graduarme. Entendí que es una caótica forma de ser feliz, amando a los que nos pertenece en sangre, pero que demasiado rápido reclaman su libertad y se hacen amigos de la distancia.

Con los años, fui forjando el concepto, que los hijos son nuestra prolongación en la vida. Es un ser que nos lo presta Dios para hacer en la tierra un curso intensivo de cómo amar alguien más que a nosotros mismos y como cambiar nuestros peores defectos para darles los mejores ejemplos. Una forma de darle un valor agregado a nuestro orgullo y aprender cada día a tener valentía.

Y he ido ejercitando los sentimientos, desde que mis hijos eran dependientes de mi fortaleza y mi tolerancia empezaba a moldearse con la paciencia. Desde aquellos días cuando tomaba sus manitos para ayudarlos en sus primeros pasos. Cuando sus primeras palabras eran cánticos a mi jactancia y sus primeros dibujitos tenían un lugar especial en la billetera. Las veces que rezamos juntos y aquel beso que les brindé mientras dormían, que los hizo sentirse amados y protegidos. Hasta cuando compartiendo sus juegos favoritos, aprendimos juntos que los pequeños momentos, hacen la vida especial.

Pero el tiempo se pasa vertiginosamente y un día me di cuenta que ellos crecieron demasiado rápido y hoy están más cerca de sentirlos lejanos de los ojos y aunque sigan unidos a mi corazón, me cuesta aceptar, lo difícil que se va haciendo abrirle la puerta a la ausencia. Quizás aún se haga difícil entender que la ley de la vida nos dice que Dios nos presta a los hijos, para que logremos ser buenos padres, pero que vivimos intentando ganarle un espacio al tiempo, para lograr ser un padre bueno.

Un día como hoy, mi padre se fue al cielo, pero en el recuerdo de su ausencia, siento que he ocupado su lugar en este legado de vida. Hoy me toca estar con mis fieras, mis hijos queridos. Ellos partirán más temprano que tarde a proseguir sus caminos, pero siempre serán mi mayor orgullo, mi sublime alegría y la razón especial para sentirme vivo. Son ellos la consagración especial para que hoy pueda decir convencido, Yo soy PADRE.

Quiero brindarles mi abrazo fraterno a los que comparten conmigo esta bendita responsabilidad. Elevo una plegaria al cielo para pedirle su bendición, por nosotros y nuestros viejitos, por los que son ejemplos vivientes y comparten su orgullo con sus nietos. También por los que partieron y tomaron la mano de Dios y hoy son el lucero que ilumina nuestras vidas.